
Dirección: Sam Raimi.
País: USA.
Año: 2009.
Género: Thriller sobrenatural, terror.
Interpretación: Alison Lohman (Christine Brown), Justin Long (Clay Dalton), Lorna Raver (Sra. Ganush), Jessica Lucas, David Paymer (Sr. Jacks), Dileep Rao (Rham).
Guión: Sam Raimi e Ivan Raimi.
Producción: Rob Tapert y Grant Curtis.
Música: Christopher Young.
Fotografía: Peter Deming.
Montaje: Bob Murawski.
Diseño de producción: Steve Saklad.
Vestuario: Isis Mussenden.
SINOPSIS
Una ambiciosa apoderada de un banco de los Ángeles recibe la visita de una anciana desesperada pidiendo retrasar las mensualidades de su hipoteca. La joven que en un principio quiere ayudarla se deja llevar por el egoísmo al negarle el plazo necesario arrastrada por impresionar a su jefe a costa de una desafortunada ciudadana. Lo que ignora es que ese mal acto le significara una maldición de la anciana en acto de venganza que convertirá su vida en un infierno.
CRÍTICA
La mejor publicidad de este estreno viene dada por su famoso firmante. Sam Raimi es ya toda una marca de referencia dentro del género de terror. Realmente me produce extrañeza todo el devenir de esta producción y su vuelta a los origines, me explico. Primero no creo que pueda considerarse al realizador como experto, digamos que su única aportación verdaderamente catalogada de horror puro se produce en 1982 con “Posesión Infernal” Sus secuelas Terroríficamente Muertos y El Ejercito de las tinieblas caen en la comedia cargando poco las tintas en el género que se les presuponía. Premonición es directamente una intriga, la saga Spiderman como bien sabemos es de Superhéroes. Darkman aunque tenga elementos de la más pura serie b terrorífica, se mueve más dentro del comic sin llegar a posicionarse definitivamente en el género.
Por lo tanto la fama desmedida como maestro dedicado al horror solo viene refrendada de su debut infernal. Al parecer en el tráiler nos quieren hacer creer que su segunda excursión es como la primera, se nos vende claramente en un ejercicio de puro Marketing como si se nos fuera a ofrecer una nueva Posesión Infernal.
Bueno, olvidemos pues todos los trucos de venta. Del filme de los ochenta han pasado décadas, el autor solo se parece a si mismo en el nombre. Estamos ante ya un realizador estrella triunfante en taquilla no un jovencito rebelde sin nada que perder, con la frescura y el descaro de hacer algo entre amigos lejos de una compañía ambiciosa detrás que te indica el camino. Ese hombre juega ahora en la primera división, esa en la que debe lidiar con grandes presupuestos, estrellas, magnates que solo les interesa el resultado en las taquillas…etc. Digamos que el joven retoño del clásico de los 80 es ahora un personaje poderoso que por el camino se enriqueció de dólares pero evidentemente mecanizo su talento a la industria perdiendo su inicial frescura.
Por eso su nuevo filme protagonizado por Alison Lohman que participara hace poco en Beowulf acompañada por el Hacker de la Jungla 4.0 Justin Long. Es Lo que me esperaba, se hace presente desde el inicio. Típica historia de maldiciones que entra en materia desde su comienzo presentándonos una anciana desesperada ante las garras de una empleada bancaria que no duda en dejarla en la calle. La mujer le lanza un hechizo, desde ese momento la desafortunada trabajadora deberá luchar contra las fuerzas del mal, encontrando la ayuda de un vidente que la preparara para el desafío. Pueden suponerse que el guión abusa de los tópicos incluido el novio escéptico que evidentemente desconfía de la salud mental de su amada. El filme entretiene de principio a fin, su mayor acierto es ir al grano, dibujando rápidamente sus personajes que aunque tópicos no se les puede negar cierto carisma sobre todo gracias a una inspirada interpretación de Alison Lohman. Efectos especiales digitales bien elaborados, algunos sustos funcionales que por lo menos saben mantener la tensión, siendo una de sus bajas la adecuada banda sonora. En uno de esos productos que se ven con agrado y prácticamente lo olvidas unas horas después. ¿Diferencias con posesión Infernal? Prácticamente todas. Prefiero aquellos efectos realizados artesanalmente que el uso de la tecnología, la aurora pesadillesca de aquella no se puede comparar en la fotografía limpia de esta. Aunque repito Lohman nos otorga un buen trabajo, palidece bajo el carisma de Bruce Cambpell. En definitiva esto es una pequeña producción echa para sacar sus buenos emolumentos que aunque bien llevada, es cine totalmente inofensivo muy por debajo del primer trabajo del director que ha perdido su visceralidad bajo el influjo de la comercialidad.
Una cinta notable en sus aspectos técnicos, aseada en su dirección que proporciona un entretenimiento agradable pero que ni mucho menos recupera al director de los 80 y que no creo que pase a la historia. Solo es una más.
Lo Mejor: Va al grano y entretiene.
Lo Peor: Quien espere ver un raimi como el de su debut, es mejor que no lo espere demasiado. Al fin y al cabo solo estamos ante una cinta solvente pero que no depara grandes sorpresas.
Un 5,5.